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¿Cómo radicar el traspaso de su placa a Bogotá? Evite el nuevo Pico y Placa de los sábados y las restricciones de 2026
La movilidad en Bogotá está cambiando con nuevas regulaciones para vehículos foráneos a partir de 2026, incluidas restricciones de circulación y aumento en tarifas del Pico y Placa Solidario.
El panorama de la movilidad en la capital colombiana se encuentra en una fase de transformación crítica. A raíz de los recientes anuncios de la Alcaldía Mayor, encabezada por Carlos Fernando Galán, los propietarios de vehículos particulares se enfrentan a un nuevo desafío regulatorio que entrará en vigencia plena a partir de enero de 2026.
La medida es clara y contundente: los vehículos matriculados fuera de Bogotá tendrán restricciones de circulación más severas, incluyendo un esquema de Pico y Placa diferenciado y un incremento sustancial en las tarifas para aquellos que opten por el modelo de solidaridad.
El contexto: ¿Por qué Bogotá cierra el cerco a las placas foráneas?
Para entender la urgencia de este trámite, es necesario analizar el diagnóstico que ha presentado la administración distrital. Según cifras oficiales, se ha evidenciado una disminución sostenida en la matrícula de vehículos nuevos en la ciudad, mientras que el parque automotor que circula diariamente por las vías capitalinas aumenta año tras año.
El alcalde Galán ha señalado una desconexión fiscal: miles de vehículos utilizan la malla vial de Bogotá, desgastándola y congestionándola, pero tributan en municipios aledaños (como Chía, Cota, Funza o Villa de Leyva) o en otras ciudades del país, atraídos por descuentos iniciales o tarifas más bajas.
Las dos nuevas realidades para el conductor
- Restricción de Circulación (2026): A partir de enero de 2026, los vehículos con placas de otros municipios tendrán horarios de restricción (Pico y Placa) más extensos o frecuentes, incluyendo la inminente regulación para los días sábados que busca mitigar la congestión de fin de semana.
- Golpe al Bolsillo en el Pico y Placa Solidario: Para aquellos que planeaban pagar para circular, la noticia es desalentadora. Se ha estipulado un incremento del 50% en la tarifa del Pico y Placa Solidario exclusivamente para carros particulares matriculados fuera de Bogotá.
“Mientras el parque automotor que circula por la ciudad sigue aumentando cada año, el número de vehículos matriculados en la ciudad disminuye. Es un tema de corresponsabilidad fiscal con la infraestructura que usamos”, explicó el mandatario local.
La solución técnica: El traslado de matrícula (radicación de cuenta)

Ante este escenario, la opción más viable y rentable a largo plazo es realizar la radicación de la cuenta del vehículo en Bogotá. Este es un trámite administrativo mediante el cual la carpeta con el historial del vehículo se traslada desde el organismo de tránsito de origen (donde está matriculado actualmente) hacia la Secretaría Distrital de Movilidad de Bogotá.
A continuación, presentamos una hoja de ruta detallada, verificada con los estándares de la Ventanilla Única de Servicios (VUS), para adelantar este proceso con éxito.
Fase 1: Requisitos previos indispensables
Antes de iniciar cualquier gestión, el propietario debe asegurarse de cumplir con condiciones que habilitan el trámite. El sistema RUNT (Registro Único Nacional de Tránsito) bloqueará cualquier intento si no se cumple con:
- Inscripción en el RUNT: El propietario debe estar debidamente inscrito como persona natural o jurídica.
- Paz y Salvo de Multas: No puede tener comparendos pendientes de pago ni acuerdos de pago en mora a nivel nacional. Esto incluye multas tanto en el municipio de origen como en Bogotá.
- Documentación Vigente: El SOAT (Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito) y la Revisión Técnico-Mecánica deben estar cargados y vigentes en la plataforma RUNT al momento de la radicación.
- Impuestos al Día: El vehículo debe estar al día en sus obligaciones tributarias en el lugar de origen.
Fase 2: El procedimiento paso a paso
El proceso es dual, ya que implica una gestión en el organismo de salida y otra en el de llegada.
Paso 1: Solicitud de Traslado en el Origen
El propietario debe dirigirse al organismo de tránsito donde actualmente está matriculado el carro o la moto (Ej: Tránsito de Envigado, Tránsito de Cota). Allí debe solicitar el trámite de “Traslado de Cuenta”.
- Nota: Este trámite tiene un costo variable dependiendo del municipio de origen. Al aprobarse, dicha entidad empaca y envía físicamente la carpeta del vehículo a la Secretaría de Movilidad de Bogotá.
Paso 2: Recepción y radicación en Bogotá
Una vez la Secretaría de Movilidad de Bogotá recibe la carpeta, el usuario debe formalizar la entrada del vehículo a la base de datos distrital. Para ello, debe agendar una cita en la Ventanilla Única de Servicios (VUS), ya sea de manera presencial o iniciando el proceso por el canal virtual si está habilitado para su caso específico.
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Paso 3: Documentación para la radicación
Al momento de presentarse en la VUS en Bogotá, se debe aportar:
- Formulario de Solicitud de Trámite: Debidamente diligenciado, marcando la casilla de “Radicación de cuenta”.
- Improntas: Estas son las calcas de los números de serie del motor, chasis y VIN del vehículo. Deben ser legibles y estar adheridas al respaldo del formulario o en una hoja anexa.
- Consejo de experto: Aunque puede tomarlas usted mismo con papel carbón y cinta, se recomienda acudir a los auxiliares en las inmediaciones de la VUS para garantizar que sean aceptadas por el perito, ya que una impronta ilegible es causal de rechazo inmediato.
- Pago del Impuesto de Bogotá: Se debe acreditar el pago del impuesto sobre vehículos automotores del año en curso en Bogotá (o la parte proporcional si aplica según la fecha del traslado).
Fase 3: Costos y tarifas oficiales (2024-2025)
Es crucial que el ciudadano prepare su presupuesto. Las tarifas para el trámite de radicación de cuenta en Bogotá, excluyendo los costos del trámite de salida en el municipio de origen, son las siguientes:
Tipo de Vehículo Tarifa Estimada Concepto Carro / Camioneta $ 400.200 COP Incluye derechos de secretaría, costos del Ministerio y RUNT. Motocicleta $ 75.700 COP Tarifa reducida para ciclomotores y motos.
Nota: Estas tarifas están sujetas a ajustes anuales basados en el IPC o decretos distritales. Se recomienda verificar el valor exacto al momento de agendar la cita.
Paso 4: Aprobación y cambio de placas
Una vez pagado y aprobado el trámite en la VUS:
- Se expide la nueva Licencia de Tránsito (Tarjeta de Propiedad) donde figura Bogotá D.C. como organismo de tránsito.
- Si el traslado implica un cambio de servicio o replaqueo (no usual en traslados simples, pero posible en reclasificaciones), se entregarían las nuevas latas. En un traslado de cuenta estándar, usted conserva sus latas físicas, pero el registro legal cambia a Bogotá. Ojo: Si el usuario desea cambiar las latas físicas para que digan “Bogotá D.C.” en la parte inferior, esto constituye un trámite adicional de “Duplicado de Placa”.
¿Vale la pena la inversión?
Desde una perspectiva de costo-beneficio, la respuesta para la mayoría de los residentes habituales de la capital es afirmativa.
Si analizamos el sobrecosto del 50% en el Pico y Placa Solidario, un usuario frecuente podría estar pagando el valor del trámite de traslado ($400.200) en apenas unos meses de sobrecostos solidarios. Además, la exención de las nuevas restricciones de 2026 ofrece una libertad de movilidad que, en términos de tiempo y transporte alternativo, supera con creces la inversión inicial del trámite.
Preguntas Frecuentes sobre el Traslado de Matrícula
¿Cuánto tiempo demora el traslado de la carpeta?
Este es el “cuello de botella” del proceso. El envío de la carpeta depende exclusivamente de la agilidad del organismo de tránsito de origen. Puede tardar desde 15 días hábiles hasta 2 meses. Se recomienda hacer seguimiento constante con el número de guía del correo certificado que le entreguen en el origen.
¿Cambia mi número de placa actual?
No. En una radicación de cuenta estándar, el código alfanumérico de su placa (ej: ABC-123) se mantiene. Lo que cambia es la “jurisdicción” legal del vehículo. Su placa seguirá siendo la misma para efectos de Pico y Placa (días pares/impares), pero ahora estará “domiciliada” en Bogotá.
¿Qué pasa con los impuestos que ya pagué en el otro municipio?
Si usted ya pagó el impuesto del año en curso en el municipio de origen, ese pago es válido. Sin embargo, al llegar a Bogotá, el sistema tributario distrital debe reconocerlo. Para el año siguiente, usted comenzará a pagar directamente a la Secretaría de Hacienda de Bogotá. Es vital guardar el comprobante de pago del origen para evitar doble tributación durante el año de transición.
Como conductores, la anticipación es la mejor herramienta. Esperar a diciembre de 2025 para iniciar este trámite podría resultar en una congestión administrativa en las VUS y en los organismos de tránsito de origen, similar a lo que ocurre con las renovaciones de licencias.
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Kit de arrastre: cuándo cambiarlo completo y por qué nunca solo una pieza
El kit de arrastre es crucial para la seguridad de la moto. Su desgaste silencioso puede causar fallas graves. Cambiar todos los componentes juntos es más económico y seguro que sustituir solo uno.
Es la parte más castigada de la moto y también la más ignorada. Mientras el motor recibe revisión cada cierto tiempo y los frenos hacen ruido cuando piden cambio, el kit de arrastre se desgasta en silencio hasta el día en que la cadena salta. Cuando eso pasa a 80 km/h, el resultado no es un susto: es la rueda trasera bloqueada o el cárter del motor perforado. Esta es la guía para llegar al taller antes de la falla, no después.
Qué es el kit de arrastre y por qué importa tanto
El kit de arrastre, también llamado kit de transmisión, es el conjunto que lleva la potencia del motor hasta la rueda trasera. Está formado por tres piezas que trabajan como una sola:
- El piñón de ataque (o piñón de salida): el engranaje pequeño que va a la salida de la caja de cambios, oculto detrás de una tapa plástica en el lado izquierdo del motor.
- La cadena: el eslabonado metálico que conecta piñón y corona.
- La corona (o plato, o catalina): el engranaje grande montado sobre la rueda trasera.
Todo lo que sale del motor —la potencia, el par, las vibraciones de cada aceleración y cada frenada con motor— pasa por esos tres componentes. Por eso son los primeros en sufrir cuando hay mal mantenimiento, y los primeros en avisar cuando algo no anda bien. El problema es que el conductor casi nunca escucha el aviso a tiempo.
La regla técnica: o se cambia todo, o no se cambia nada
Esta es la conversación más frecuente en cualquier taller: el cliente llega con una cadena estirada y pide que le cambien “solo la cadena, que la corona todavía sirve”. La respuesta técnica correcta es no.
La razón es mecánica, no comercial. Los tres componentes se desgastan al mismo tiempo y se acoplan entre sí como un sistema. Cuando la cadena se estira, los dientes del piñón y de la corona pierden su perfil original: se vuelven afilados, curvos, en forma de gancho. Si en ese piñón y esa corona desgastados se monta una cadena nueva, la cadena nueva queda condenada. Los dientes deformados la rayan, la fuerzan en zonas donde no debería trabajar y aceleran su elongación. En cuestión de pocos miles de kilómetros, esa cadena nueva queda inservible.
Lo mismo pasa al revés. Cambiar el piñón y la corona sin cambiar la cadena vieja significa montar dientes nuevos a una cadena que ya tiene eslabones desgastados o gripados, lo que desgasta los dientes nuevos en tiempo récord.
En la práctica, cambiar una sola pieza sale más caro que cambiar el conjunto. El kit completo se compra a un precio cercano al de los componentes sueltos, dura mucho más y trabaja con la sincronía con la que fue diseñado de fábrica.
7 señales claras de que el kit está pidiendo cambio

No hace falta ser mecánico para detectarlas. Estas son las pistas que cualquier motociclista puede revisar:
- Dientes del piñón o la corona con forma de gancho, afilados o curvados. El perfil original es simétrico y redondeado; cualquier cosa que se aleje de eso es desgaste avanzado.
- La cadena se separa de la corona al tirarla hacia atrás. Si al halarla con la mano se ven los dientes de la corona, el conjunto está vencido.
- La cadena no se puede tensar más. Cuando el tensor del basculante ya está en su posición máxima y la cadena sigue floja, significa que se estiró todo lo que podía estirarse.
- Tensión desigual en distintas zonas. Si al girar la rueda en el caballete la cadena se tensa en unos puntos y se afloja en otros, hay eslabones gripados o desgaste irregular. Es peligroso: aumenta el riesgo de rotura.
- Eslabones rígidos. Eslabones que no se doblan suavemente indican falta de lubricación interna y desgaste del eje del pasador.
- Sonido metálico de golpeteo al acelerar y desacelerar. Es la cadena pegándole al basculante o saltando dientes.
- Óxido que no sale con limpieza, o pasadores desplazados de su eje. Cualquiera de los dos indica que la integridad estructural está comprometida.
Una sola de estas señales ya es razón para programar el cambio. Si aparecen dos o tres, no se debería seguir rodando.
Cuánto dura el kit en condiciones reales
No hay un kilometraje exacto porque la vida útil depende del tipo de cadena, del uso, del clima y, sobre todo, del mantenimiento. Estos son los rangos que manejan los talleres y los fabricantes:
- Cadena estándar sin retén: entre 5.000 y 10.000 km. Es la opción más económica y la que vienen montadas en muchas motos pequeñas de uso urbano.
- Cadena O-ring (con junta tórica): entre 20.000 y 30.000 km en uso normal; puede llegar a 60.000 km con mantenimiento estricto.
- Cadena X-ring: las más duraderas del segmento de calle. Con buen cuidado superan a las O-ring porque el sello en forma de X reduce la fricción y retiene mejor la grasa interna.
En Colombia, donde la mezcla de polvo, lluvias intensas y trancones acelera el desgaste, lo realista es esperar el extremo bajo de cada rango. Una moto de calle de cilindraje medio (entre 250 y 500 cc) con mantenimiento promedio suele necesitar kit nuevo entre los 15.000 y 25.000 km. Una de uso intensivo en trabajo, mensajería o domicilios puede llegar antes.
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Lo que pasa cuando la cadena falla en marcha
Aquí está la parte que casi nadie cuenta con claridad. Una cadena que se sale o se rompe a velocidad de carretera no es un susto menor. Los dos escenarios técnicos documentados son:
Bloqueo de la rueda trasera. Si la cadena se descarrila por la parte trasera, puede quedar atrapada entre la corona y el basculante. Al funcionar como una cuña metálica, traba la rueda trasera de inmediato. A velocidad media o alta, eso es prácticamente una caída sin tiempo de reacción.
Perforación del cárter del motor. Si la cadena se sale por la parte delantera, el piñón sigue girando con la inercia del motor y la lanza hacia adelante. Esa cadena suelta golpea la carcasa del motor con fuerza suficiente para abrirle un hueco. Cuando eso pasa, el aceite sale a presión y el motor se funde en segundos. El daño económico arranca en varios millones de pesos y, en algunos casos, termina en pérdida total mecánica.
Ninguno de los dos escenarios es exagerado. Son las dos formas comprobadas en que una cadena vencida convierte una salida normal en un siniestro grave.
Tensión y lubricación: los dos hábitos que duplican la vida del kit
La tensión correcta es específica de cada moto y casi siempre está indicada en un adhesivo sobre el basculante o en el manual del propietario. Como referencia general, la mayoría de motos de calle trabajan con un pandeo central de entre 2 y 4 centímetros, medido con la moto en el suelo y sin peso del conductor.
Una cadena demasiado tensa daña los rodamientos del eje de salida y los de la rueda trasera. Una cadena demasiado floja golpea el basculante, salta dientes y, como ya se vio, puede salirse. Revisar la tensión cada 500 kilómetros o cada 15 días es una costumbre barata que evita problemas caros.
La lubricación tiene una regla simple: cada 500 a 1.000 kilómetros con un producto específico para cadenas. Los limpiadores genéricos de cocina, el WD-40 o el aceite quemado son enemigos de los retenes: deshacen la goma de los O-ring y X-ring, vacían la grasa interna y arruinan la cadena antes de tiempo. En condiciones de lluvia o polvo intenso, la frecuencia de lubricación se reduce a la mitad.
Cómo elegir el kit correcto: paso, dientes y compatibilidad
Cada moto trabaja con un paso de cadena específico, que se identifica con un número de tres cifras (415, 420, 428, 520, 525, 530). Ese número no es opcional: marca la distancia entre los centros de los pasadores y debe coincidir exactamente con el paso del piñón y la corona. Las motos colombianas de baja cilindrada suelen usar 415, 420 o 428. Las de cilindrada media y alta trabajan con 520, 525 o 530.
El número de dientes del piñón y la corona define la relación de transmisión. La configuración de fábrica es la que mejor equilibra aceleración, velocidad final y consumo para cada modelo. Cambiarla añadiendo o quitando dientes (un piñón con un diente menos da más fuerza de salida; uno con un diente más, más velocidad punta) es posible, pero exige conocimiento técnico: una relación mal calculada estresa el motor y dispara el consumo.
Lo más prudente, salvo que se busque modificar el comportamiento de la moto a conciencia, es respetar la relación original.
El motociclista que cambia el kit completo cuando aparecen las primeras señales paga una sola vez por un trabajo bien hecho. El que intenta estirar la vida útil cambiando solo la cadena termina pagando dos veces en menos de un año, además de exponerse al riesgo de falla en marcha.
El kit de arrastre es, junto con las llantas y los frenos, uno de los tres puntos de contacto entre la moto y la realidad mecánica. No se negocia con ninguno de los tres. La diferencia entre revisar y no revisar no es de dinero: es de criterio.
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5,8 millones de fotomultas serán anuladas en Colombia: SuperTransporte investiga a 37 organismos de tránsito y deberán devolver más de $1 billón
La Superintendencia de Transporte investiga 37 organismos por irregularidades en fotomultas, con posible revocación de 5,8 millones de comparendos y sanciones de hasta $2,1 billones.
El sistema de fotodetección en Colombia entró en su crisis institucional más grande desde su masificación. La Superintendencia de Transporte y el Ministerio de Transporte abrieron este 19 de mayo de 2026 una investigación administrativa contra 37 organismos de tránsito del país por presuntas irregularidades en la operación de los sistemas automáticos de detección de infracciones de tránsito (SAST), las cámaras conocidas popularmente como fotomultas.
El resultado, en cifras: 7,5 millones de comparendos quedaron bajo la lupa, 5.832.906 deberán ser revocados de oficio porque aún no han sido pagados, y 1.582.398 multas ya canceladas —que representan un recaudo superior a $1,05 billones— podrían ser objeto de devolución. Si las autoridades investigadas son halladas responsables, las sanciones podrían escalar hasta los $2,1 billones, según lo previsto en la Ley 2251 de 2022.
Para el sector motociclista, el universo de afectación es masivo: las motocicletas son uno de los vehículos con mayor exposición a controles por fotodetección en zonas urbanas, y las cuatro ciudades con más comparendos detectados —Cali, Medellín, Bogotá y Barranquilla— concentran simultáneamente el mayor parque motorizado de dos ruedas del país.
El hallazgo: tres modalidades de incumplimiento
La investigación de la SuperTransporte detectó incumplimientos respecto a requisitos técnicos obligatorios establecidos en la Ley 2251 de 2022 —conocida como Ley Julián Esteban, marco general de seguridad vial— y en la Resolución 718 del Ministerio de Transporte, que reglamenta los criterios técnicos para la instalación y operación de los SAST.
El nudo del problema es la ausencia del concepto de desempeño expedido por el Instituto Nacional de Metrología (INM), requisito indispensable para garantizar la confiabilidad metrológica y la legalidad de las cámaras que miden velocidad e imponen sanciones.
Tres patrones de incumplimiento fueron identificados:
- 12 organismos de tránsito iniciaron operación sin contar con concepto de desempeño. Es decir, comenzaron a imponer comparendos con cámaras que nunca habían sido validadas técnicamente.
- 7 organismos operaron con conceptos expedidos a terceros. Usaron certificaciones que no estaban a su nombre, lo que jurídicamente equivale a operar sin certificación propia.
- 18 organismos obtuvieron los conceptos técnicos después de haber iniciado la operación de los sistemas. Es decir, regularizaron a posteriori una operación que ya venía imponiendo sanciones.
Las tres modalidades, según la Superintendencia, vician la legalidad de los comparendos generados durante los periodos de incumplimiento.
Qué es el concepto de desempeño y por qué tumba las multas
El concepto de desempeño no es un trámite cosmético. Para imponer un comparendo por exceso de velocidad mediante fotodetección, la cámara debe acreditar que mide con precisión metrológica, bajo patrones de referencia nacionales. Sin ese aval, la prueba —que es la base del comparendo— pierde fundamento técnico.
Este requisito está consagrado en el artículo 8 de la Resolución 718 de 2018, que establece que los instrumentos de medición de velocidad deben contar con el Concepto de Desempeño de la Tecnología, en su componente metrológica, emitido por el INM. La función del concepto es garantizar que la cámara no tiene desviaciones que afecten al ciudadano sancionado y que está calibrada conforme a los patrones nacionales de medición.
En la práctica jurídica, los abogados de tránsito vienen utilizando desde hace años derechos de petición para solicitar la revocatoria de comparendos cuando el organismo de tránsito no puede acreditar el concepto de desempeño del SAST que detectó la infracción. La diferencia ahora es que la propia Superintendencia abrió la investigación de oficio y, con ella, el camino para la revocatoria masiva.
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El mapa: Cali concentra el 36% de los comparendos investigados

La Superintendencia identificó que los 37 organismos investigados impusieron en conjunto más de 7,5 millones de comparendos mediante sistemas tecnológicos. Las cuatro ciudades con mayores cifras dentro de la investigación son:
- Cali: 2,7 millones de comparendos.
- Medellín: más de 717.000 comparendos.
- Bogotá: cerca de 294.000 comparendos.
- Barranquilla: más de 131.000 comparendos.
La concentración es contundente: solo Cali aporta más comparendos investigados que las otras tres ciudades sumadas. La lista de municipios investigados se extiende además a Villavicencio, Cartagena, Bucaramanga, Valledupar, Montería, Sincelejo, Soledad, Sabaneta y Villa del Rosario, entre otros, lo que confirma que la problemática no es exclusiva de las grandes capitales sino que cubre también municipios intermedios donde la infraestructura técnica y administrativa para operar SAST suele ser más limitada.
El golpe financiero: $2,1 billones en juego
El desglose económico expuesto por el Gobierno Nacional revela la magnitud de la crisis:
- 1.582.398 fotomultas ya pagadas generaron recaudos superiores a $1,05 billones. Estos recursos podrían tener que ser devueltos a los ciudadanos.
- Sanciones administrativas equivalentes al doble de lo recaudado, conforme a la Ley 2251 de 2022, llevarían el monto total expuesto a más de $2,1 billones.
- 5.832.906 comparendos no pagados quedarán sin validez y deberán ser revocados de oficio.
- Más de 1,4 millones de ciudadanos podrían beneficiarse de la revocatoria automática.
La cifra de $2,1 billones representa un golpe sin precedentes contra el modelo de recaudo por fotodetección que se consolidó en Colombia durante la última década, y plantea preguntas estructurales sobre la sostenibilidad financiera de varios organismos de tránsito municipales que dependen significativamente de este flujo.
La postura del Gobierno: “Las fotomultas no pueden convertirse en un mecanismo de recaudo”
La ministra de Transporte, Mafe Rojas, calificó la actuación como un precedente histórico en defensa del debido proceso ciudadano. La funcionaria sostuvo que “las fotomultas no pueden convertirse en un mecanismo de recaudo” cuando no se cumplen los requisitos técnicos y legales, y subrayó que los ciudadanos no pueden cargar con las consecuencias de la falta de rigor administrativo de las autoridades locales.
Por su parte, el superintendente de Transporte, Alfredo Piñeros, deslindó la actuación de la SuperTransporte de cualquier interpretación que la lea como un retroceso en seguridad vial. El funcionario aclaró que la entidad no está actuando contra la seguridad vial sino contra las irregularidades que afectan la legalidad y la confianza ciudadana, y enfatizó que ninguna cámara puede operar sin cumplir los requisitos técnicos y jurídicos exigidos por la ley.
El antecedente: una crisis que venía escalando desde 2020
La investigación masiva anunciada este 19 de mayo no es el primer episodio de cuestionamientos a los SAST en Colombia. Desde 2020 la Superintendencia de Transporte ha venido formulando pliegos de cargos contra organismos de tránsito individuales. Las primeras investigaciones, en plena pandemia, alcanzaron a las secretarías de Movilidad de Medellín, Envigado, Cali, Bello, Sabaneta y Arjona. En 2021 se sumaron Bogotá, Cartago y la Oficina de Tránsito de Magdalena. Para 2023 y 2024 el círculo se amplió a municipios del Magdalena como Fundación, Zona Bananera y Aracataca.
La diferencia de la actuación actual es de escala y de enfoque: por primera vez se anuncia simultáneamente la investigación contra 37 organismos y, sobre todo, se establece de oficio la revocatoria masiva de comparendos no pagados, en lugar de dejar la carga sobre el ciudadano que debe interponer derecho de petición individual.
Marco normativo: qué dice la ley
La operación de cámaras de fotodetección en Colombia tiene un esquema regulatorio robusto pero exigente:
- Ley 1843 de 2017: norma matriz que regula la instalación y puesta en marcha de los SAST.
- Resolución 718 de 2018 del Ministerio de Transporte: reglamenta los criterios técnicos —entre ellos, el concepto de desempeño del INM— para la operación de los sistemas.
- Decreto 2106 de 2019, artículo 109: asigna a la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) la responsabilidad de autorizar la instalación de los SAST.
- Ley 2251 de 2022 (Ley Julián Esteban): consolida la política nacional de seguridad vial con enfoque de sistema seguro y prevé las sanciones aplicables a las autoridades que incumplan los criterios técnicos.
La cadena es clara: ningún SAST puede operar sin autorización de la ANSV, sin concepto técnico favorable, y sin concepto de desempeño del INM en lo que respecta a la medición de velocidad. Cualquier eslabón faltante invalida el comparendo.
Qué deben hacer los conductores que ya pagaron
Para los más de 1,5 millones de ciudadanos que ya pagaron fotomultas dentro del universo investigado, el camino habitual ha sido el derecho de petición ante la autoridad de tránsito que impuso el comparendo, solicitando la acreditación del concepto de desempeño y, en caso de ausencia, la revocatoria y devolución de lo pagado.
La decisión de la SuperTransporte abre la puerta a que esa devolución ocurra por la vía administrativa colectiva. Sin embargo, hasta el cierre de este artículo el Gobierno Nacional no ha publicado un protocolo único de reclamación, plazos, ni un listado definitivo de los 37 organismos implicados.
Lo que viene
El Gobierno Nacional reiteró que continuará adelantando las actuaciones administrativas necesarias para garantizar que los organismos de tránsito y los sistemas de fotodetección operen con estricto cumplimiento de la ley y total transparencia frente a los ciudadanos.
En la práctica, los próximos pasos previsibles son:
- Publicación del listado completo de los 37 organismos investigados y de los comparendos específicos a revocar.
- Notificación a las autoridades locales para que adelanten la revocatoria de oficio de los 5,8 millones de comparendos no pagados.
- Apertura del procedimiento sancionatorio que podría desembocar en multas de hasta el doble de lo recaudado y en la suspensión de las cámaras hasta que regularicen el concepto de desempeño.
- Diseño de la ruta de devolución para quienes ya pagaron, en función de cada autoridad de tránsito.
La crisis administrativa es también una prueba de fuego para el sistema. La SuperTransporte tendrá que demostrar capacidad de ejecución frente a 37 entidades simultáneamente, mientras el sector motociclista —el más expuesto a fotomultas en Colombia— exige claridad sobre cuáles cámaras seguirán operando, cuáles serán suspendidas y bajo qué condiciones se reanudará la operación.
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Crédito moto en Colombia 2026: lo que cambió en mayo
La compra de motos en Colombia hoy se financia principalmente a crédito, con tasas de interés que han aumentado considerablemente, impactando a los compradores.
Comprar moto en Colombia hoy pasa, casi siempre, por un crédito. La mitad de los compradores firma una financiación antes de salir rodando del concesionario, y eso convierte cualquier movimiento del Banco de la República en un asunto que toca el bolsillo del motero de a pie. En mayo, el Emisor mantuvo su tasa de intervención en 11,25% por segunda reunión consecutiva, pero la Superintendencia Financiera subió la tasa de usura a 28,17% efectivo anual, el techo legal para los créditos de consumo. Para quien está cotizando una moto a 60 cuotas, ese ajuste no es un dato de prensa económica: es plata real.
Esto es lo que está pasando, cómo se traslada a su cuota mensual y qué debería revisar antes de firmar.
La foto financiera con la que llega mayo
La Junta Directiva del Banco de la República decidió por unanimidad mantener la tasa de política monetaria en 11,25% en su reunión del 30 de abril, según el comunicado oficial publicado por el Emisor. En enero de 2026 el Banco había subido 100 puntos básicos esa misma tasa, pasando del 9,25% con el que cerró 2025 al 10,25%, y desde entonces el ajuste se ha sentido en cascada en el resto del sistema. La inflación anual en el primer trimestre quedó en 5,6%, casi el doble de la meta del 3%, según el propio Informe de Política Monetaria del BanRep.
Donde sí hubo movimiento fue en la tasa de usura, que es el techo que ningún banco puede superar al prestarle plata a un cliente de consumo. Para mayo, la Superintendencia Financiera la fijó en 28,17% efectivo anual, 1,41 puntos porcentuales por encima del 26,76% vigente en abril. El Interés Bancario Corriente —la base con la que se calcula ese techo— quedó en 18,78% E.A., también más alto que el mes anterior.
Traducido: el rango legal en el que se mueven hoy los créditos de moto en Colombia va de un piso cercano al 18% hasta un máximo de 28,17%. Y el promedio del mercado se acerca cada vez más al techo.
Por qué esto llega ahora al motero

Tres datos del mercado explican por qué la conversación importa.
Primero, la financiación es la puerta de entrada al mercado. Según el reporte de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI y Fenalco, cinco de cada diez motos vendidas en Colombia en 2025 se compraron a crédito. El país cerró el año con más de 1,1 millones de unidades nuevas matriculadas, y diciembre marcó un récord histórico con 112.310 motos.
Segundo, los grandes ya construyeron sus propias redes financieras. Grupo UMA, distribuidor exclusivo de Bajaj en Colombia, declaró a medios económicos que entre el 40% y el 45% de sus ventas se cierran con crédito y que opera con 16 aliados financieros —entre ellos Addi, Banco de Bogotá, Sufi y Vanti— con montos desde 50.000 pesos hasta 100 millones. AKT Motos trabaja un modelo parecido, con cerca del 39% de sus ventas financiadas a través de entidades como ProgreSER, Banco de Bogotá, Brilla, Addi y Sufi.
Tercero, esa tasa referencia que publican los grandes ya no es teórica. El simulador oficial de Grupo UMA para crédito Bajaj indica que la tasa publicada de referencia corresponde a 28,17% E.A. —el mismo número de la usura de mayo—. Es decir, el comprador promedio de Bajaj está entrando, en el papel, al techo legal del crédito de consumo.
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Cómo se traslada la subida a su cuota
Para entender el impacto, sirve un caso típico: una moto de trabajo o media cilindrada de 8 millones de pesos, financiada al 100% a 48 meses. A modo ilustrativo y usando la fórmula estándar de cuota fija, así se compara el resultado en tres escenarios:
Tasa E.A. Tasa mensual aprox. Cuota mensual aprox. Intereses totales aprox. 21,94% (BBVA tasa variable, piso) ~1,67% $238.000 $3,42 millones 25,02% (BBVA techo variable) ~1,88% $250.000 $4,02 millones 28,17% (techo Grupo UMA / usura) ~2,09% $263.000 $4,62 millones
Cálculos ilustrativos sobre $8 millones a 48 cuotas, sin seguros, FGA, ni cargos adicionales. Su cuota real depende del perfil crediticio, plazo, modalidad y aseguramientos. Use el simulador oficial de su entidad antes de cualquier decisión.
La diferencia entre financiarse a 22% o a 28% sobre la misma moto puede llegar al millón y medio de pesos en intereses, dependiendo del plazo. Y ese gap es exactamente lo que está moviendo la decisión de bancos, cooperativas y concesionarios.
Quién cobra qué hoy en motos
Cada entidad fija su tasa dentro del techo de usura. Las publicaciones oficiales vigentes muestran un abanico amplio:
- BBVA — motos nuevas y usadas sin prenda: desde 21,94% E.A. (tasa variable atada al IBR, cuota fija) y hasta 25,02% E.A. en el tramo más alto. En tasa fija con cuota fija, el piso publicado es 24,56% E.A. Plazos hasta 72 meses; financia hasta el 100% del valor comercial.
- Banco de Occidente — Occimoto: financiación hasta el 90% del valor de la moto, plazos hasta 60 meses, con tasas que dependen del perfil y la modalidad.
- Grupo UMA / Bajaj (concesionario oficial): tasa publicada de referencia de 28,17% E.A., sujeta al perfil crediticio y al aliado financiero asignado.
- Concesionarios Honda (Via Motos): trabajan con nueve aliados —Progresser, Sufi, Banco de Bogotá, Vehigroup, Avanza, CrediOrbe, Addi, VantiListo y Coopcrear—, cada uno con su propia tasa.
Como referencia general del mercado de consumo, el informe mensual de tasas de las entidades supervisadas por la Superfinanciera muestra que las que más se acercan al techo hoy son Banco Unión (26,67%), Coltefinanciera (26,45%), Banco Falabella (26,17%) y Banco Popular (25,99%). Las más bajas en consumo son Coopcentral (18,37%), Itaú (21,19%), Banco de Occidente (21,3%), Banco Agrario (21,93%) y AV Villas (22,70%).
Esas cifras son de consumo general, no necesariamente de la línea moto, pero sirven de termómetro: la diferencia entre la entidad más cara y la más barata supera los 8 puntos porcentuales, y eso se siente cada mes en la cuota.
Lo que conviene revisar antes de firmar
Tres asuntos pesan más que mirar solo la tasa.
1. Tasa nominal vs. tasa efectiva anual. La que cuenta para comparar es la efectiva anual (E.A.), no la mensual ni la nominal. Si un asesor le ofrece un “2,09% mensual”, recuerde que eso equivale aproximadamente al 28,17% E.A., justo en el tope de usura.
2. Lo que se suma a la cuota más allá del crédito. El valor a financiar suele incluir seguro de vida, seguro de la moto, Fondo de Garantías (FGA) o avales, y costos administrativos. Esos rubros no aparecen en el simulador inicial pero terminan dentro de la cuota mensual. Pregunte por el valor total a pagar al final del plazo, no solo por la cuota.
3. La regla del 30%. El portal de educación financiera de Bancolombia recomienda que la cuota mensual no supere el 30% de los ingresos. En un país donde la cilindrada más vendida son las motos entre 101 y 125 cc —usadas mayoritariamente para trabajar—, ese principio es lo que separa una herramienta productiva de una bola en el pie.
¿Conviene esperar?
La próxima decisión del Banco de la República sobre la tasa de intervención está programada para el 30 de junio de 2026. La mayoría de la Junta ha mostrado una postura cautelosa, según las minutas publicadas el 6 de mayo, en línea con una inflación que sigue lejos de la meta y un calendario electoral que añade incertidumbre. Standard & Poor’s ya advirtió que un deterioro de la independencia del Emisor podría afectar la calificación soberana, lo que mete más presión sobre la postura monetaria.
En este escenario, esperar a que las tasas bajen para comprar una moto que necesita hoy puede ser una mala lectura del momento. Y comprar sin comparar al menos tres entidades, en un mes donde el techo legal subió 1,41 puntos, también lo es.
El crédito moto no es un trámite, es el contrato más caro que firma la mitad de los compradores de moto del país.
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